Una extraña sensación recorre por mi interior. Creo que es miedo.
Miedo a que me veas por la calle, de la mano de alguien que no eres tú. Sonriendo o buscando cruzarme con tu rostro.
Miedo a confundir lo que siento y poder arrepentirme sin llegar a plantearlo.
Miedo a que seas tú quien disfrutes de otras compañías y sin más, me dejes atrás. De ver como la disfrutas con la mirada y quieras compartir con ella tanto que no te acuerdes más de mi.
Miedo de medianoche,que no me abandona desde que tú me dejaste. Y es que ahora la luna brilla a través de mi ventana y no la observo en medio de la nada, como nos acostumbramos.
Miedo. Simplemente eso.