Te he visto. He visto como cruzabas la calle y agachabas la cabeza.
Ibas despeinado,con bermudas y camisa, pero tenías cara de cansado.
Metías la mano en tu bolsillo,buscando las llaves del portal. Una señora te ha abierto la puerta,y tu sonrisa de agradecimiento ha iluminado la calle.
En el otro lado estaba yo, mirando por el retrovisor. No quería perder detalle, pero el miedo corría por todo mi ser.
Me han dado ganas de escribirte, pero he asumido que estamos tan cerca y a la vez tan lejos, que prefiero recordarte y desde mi silencio, echarte de menos.