Como un cántaro de agua fría caen las palabras sobre mí.
Llevaba tiempo luchando por algo imposible, sin ver más allá que su nombre.
Consejo tras consejo, palabra tras palabra y no entraban en mi cabeza.
"No quiere que formes parte de su vida ". Eso me destrozó , me hizo darme cuenta de lo gilipollas que había podido llegar a ser. Que perdía el alma y el aliento por verle de nuevo, y es verdad que él... no quería nada.
Jamás fue capaz de decírmelo tal cual, pero el tiempo ha pasado y si yo estoy fuera, es momento de que tú lo estés también.
Comienzo los pasos desde otra cima, desde otra nube y es que quizás las vistas no sean tan maravillosas, pero de momento tengo unos abrazos que me reconfortan si en algún momento hago el amago de caerme.
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