Me he cansado de ser quien espera, de mirar tu conexión y saber que no me vas a hablar.
He estado dejando tiempo para ganar una posición en tu vida, en la cual me ha quedado claro que no quieres que esté.
A pesar de todo lo que duele,sigues siendo el primer y último pensamiento de cada día y el pensamiento que me levanta cada noche.
Se ha convertido en obsesión y me está causando dolor.
De ser felices al olvido, qué rápido lo has convertido. A mi, me siguen quedando restos del ayer y me desgarran por dentro sin querer.