Que vivimos demasiado condicionados, es algo que es imposible negar.
Desde bien pequeña, llevo batallando con un estereotipo de cuerpo metido en mi cabeza, que no logro alcanzar.
Estamos en la sociedad como robots, a los que se les introduce una imagen y de ahí no hay quien nos saque.
Hacemos que de esa imagen dependa nuestra felicidad y que si no la alcanzamos, igual has fracasado.
Nos hacen ver que somos como muñecas y hay que seguir unos cánones de belleza fijado por la sociedad.
Hará un par de meses que llevo lidiando con este tema, intentando aceptarme tal y como soy, con mis muslos y mi culo gordo, con mi barriguita que asoma por encima del pantalón y los brazos fofos.
Pero, solo me he parado a mirar eso.
Y, he aprendido que si miro un poco más, un poco más adentro... Consigo encontrar algo, que muchos no ven porque no se han parado como yo a observar, a conocer.
Que a pesar de una imagen,mejor o peor, más o menos parecida al estereotipo que nos venden, detrás de todo eso, hay una gran persona,que a corazón seguro,no me ganan muchos.
El día de mañana todos vamos a acabar igual, ¿Qué más dará la fachada, si somos lo mismo?
Lo importante, es saber apreciar las pequeñas cosas que uno tiene y valorar tal y como somos a quien por suerte,va a pasar el resto de los días a tu lado. Tú mismo.