Escúchame sin poner caras ni elevar la mirada al cielo como si no te importase lo que te cuento.
Escúchame y mírame a los ojos, porque te estoy hablando de lo que siento, de lo que fuimos y lo que de repente, se ha fugado.
Escúchame sin miedo,sin temor a mis palabras ni asustarte por algún gesto.
Escúchame y cuando lo hayas hecho,entenderás,el motivo de todo y de nada.
Escúchame y por favor,no te vayas.