Moría de ganas por volver a verte.
Unos días sin ti, hicieron que pensara más de la cuenta en lo mucho que te echaba de menos.
Casi sin querer, estabas creando una adicción enorme en mi, que se saciaba con besos llenos de pasión y entusiasmo.
Hemos vuelto, y disfrutar de ti hace que no pueda dejar de temblar. Mi éxtasis no tiene freno y la culpa es toda tuya.
Te lo recrimino,porque nadie más sabe acelerarme de esta manera. Cierro los ojos y ya estoy imaginando como será el próximo encontronazo.
Esta noche,quizás, las velas y la luz de la luna,tan llena como siempre, nos contemplará.