De golpe te topas con la realidad.
Sentada sobre una piedra, sintiendo esa ligera brisa que se disfruta en este lugar tan especial. Olor a pino, a campo mojado.
Desde lo alto, se escucha el agua chocar contra las lanchas aparcadas en el náutico.
Cierro los ojos y empiezo a recordar la de veces , que siendo una niña he subido con mis padres a contemplar ese pantano.
Aquí estuvimos ese amor y yo sin importar nadie más, fuimos las mejores amigas, la familia más unida,los mejores amantes y los amigos con más ganas de todo.
La cantidad de abrazos,besos y conversaciones que guardan estos árboles que me rodean. Tantas huellas grabadas en estas rocas.
Sentir como el paisaje te atrapa, te llena de ilusión, sueños y nostalgia.